Aún está prófugo el homicida de joven
Por: RedacciónÂ
Monclova, Coah.- PolicÃas del Estado se lanzaron a la caza del ex oficial Antonio Liñán, quien el pasado lunes en compañÃa de dos cómplices asesinó de manera sumamente violenta al joven Alan Eduardo Rosales Castillo, destrozándole el cráneo y prendiéndole fuego para calcinarlo. En diversos municipios de Coahuila inició la búsqueda, asà como en viviendas de amigos, familiares y conocidos, y de acuerdo con las primeras investigaciones ya se tienen datos sobre el lugar donde puede esconderse el sujeto que consumó uno de los más brutales asesinatos de la región. Mientras tanto, ayer, agentes de la PolicÃa Investigadora del Estado cumplimentaron la orden de aprehensión de Paulo Chávez y Ulises Rivas por haber participado en el homicidio de Alan Eduardo, de 19 años, matándolo a golpes. Los inculpados fueron trasladados a las celdas preventivas del C4, quedando a disposición del Juez de Control, encargado de la audiencia inicial para vincularlos a proceso. Fue torturado antes de ser asesinado Como se publicó en este medio, los restos de la vÃctima fueron localizados la tarde del lunes, dos dÃas después de que Ulises y Paulo, junto con Antonio Liñán, lo “levantaranâ€. El cadáver fue abandonado en una brecha ubicada cerca a las ruinas de lo que un dÃa fue la zona de tolerancia en Ciudad Frontera, tenÃa el rostro irreconocible y estaba quemado, junto a él un pedazo de block manchado de sangre y un bote con gasolina. Las primeras averiguaciones de las autoridades señalan que, la noche del sábado, Liñán, Paulo Chávez y Ulises Rivas llegaron a un negocio ubicado en la colonia Morelos y se llevaron a “Lalo†con lujo de violencia. De acuerdo con el reporte policiaco, el dÃa de los hechos los implicados y otras tres personas secuestraron a Eduardo Rosales, quien se encontraba con un amigo en los billares “El Capi†de la carretera 30. Trascendió que después de golpearlo se lo llevaron a despoblado, lo desnudaron y torturaron hasta que le partieron el cráneo, lanzándole un block en la cabeza, posteriormente lo rociaron con gasolina y le prendieron fuego tratando de evitar que el cuerpo fuera identificado.